En
todas las fases del ciclo de los ibéricos es importante la alimentación.
La caracterización de los productos depende, sobre todo de la fase
final de cebo, de tal forma que puede hablase de:
IBÉRICO DE BELLOTA:
Cuando en la fase de cebo se alimentan exclusivamente
de bellotas y yerbas complementadas con raíces, tubérculos,
pequeños artópodos, etc. Son los que dan el máximo patrón
de calidad. También se llama a este tipo de cerdo "de montanera".
Un cerdo de bellota ha de reponer el 30% de su peso con esta alimentación,
o que supone consumir al menos 450 Kg. de bellotas.
IBÉRICO DE RECEBO:
Cuando los animales en la fase de cebo se han alimentado
con bellotas y yerba en régimen de pastoreo, pero han recibido complemento
de piensos.