Localidades:
(Pinchar
aguí para ver mapa)
| |
Jerez
de los Caballeros |
Higuera
la Real |
Calera
de León |
|
|
Oliva
de la Frontera |
Segura
de León |
Monesterio |
|
|
Fregenal
de la Sierra |
Cabeza
la Vaca |
Fuente
de Cantos |
|
|
|
|
Zafra |
Tan
imposible es hablar del buen jamón sin pensar en el cochino ibérico,
como imposible es imaginarse a éste fuera de la dehesa hocicando en
busca de bellotas. Es éste del cerdo un mundo tan lleno de sabores,
olores y colores que sólo se puede explicar paseando por la naturaleza
que lo acoge.
Toda
la ruta es dehesa. Hermosa, densa, como un jardín rústico. La
dehesa no es sólo naturaleza, es artesanía. Es un ecosistema
autosuficiente que proporciona todas las opciones necesarias para una despensa
variada y rica.
Es
un mar de alcornoques y encinas, asentado sobre un manto verde de hierbas
y flores silvestres que acunan amorosas las bellotas que caen de las ramas
preñadas y las guardan, y conservan para el uso y disfrute del cochino,
que agradecido y generoso las convertirá en jamón.
La
provincia de Badajoz conserva la mejor y más extensa
dehesa existente y el espacio escogido como ruta la más densa y productiva.
En este paraíso nace, vive y muere el cerdo ibérico, antesala
natural del jamón ibérico.
El
cochino es antropológicamente el animal totémico de los extremeños
y, gastronómicamente, nuestro producto más preciado.
La
matanza era el mito culinario de estas tierras y la base de la alimentación
tradicional, de forma que, tanto en la cocina de ricos , como en la cocina
de pobres o de subsistencia, el recetario gira en torno a los platos derivados
de la rica variedad matancera y la alimentación tendrá su fuente
calórica en el tocino y los embutidos conservados como despensa indispensable
y, a veces, única.
Sin
ofender a nadie y menos a los vecinos, podemos declarar a Jerez de los Caballeros
como eje cardinal de la ruta del jamón ibérico y como punto
de arranque de nuestra visita a "El Salón del Jamón"
que se celebra en la segunda semana de mayo y que, sin duda, es en la actualidad
el mayor escaparate de este producto y de todos los derivados del cerdo.
En
una competencia espléndida, colorista y llena de matices se presentan
las principales variedades industriales y artesanales de la zona. Es
un placer saborear las esplendorosas raciones, nacidas de un corte natural
y tradicional, que pueden obtenerse en las distintas casetas. De igual forma
puede acudirse a la llamada de las cañas de lomo, el salchichón
o el chorizo colaron, todos ellos con carta de naturaleza de padre y muy cerdo
ibérico.
Monesterio
tiene también su fiesta del Jamón, allá por Septiembre
y en la que se invita a todos los que acuden a un hermoso bocadillo de jamón
ibérico y se abren de par en par sus muchos y prestigiados mataderos
y secaderos.
Cualquier
pueblo de la ruta dispone de sus jamones en una competencia sana y de difícil
resolución.
Fregenal
de la Sierra, Higuera la Real, Segura de León,Cabeza la Vaca, Calera
de León, Fuente de Cantos, Zafra, Oliva de la Frontera y los mencionados
Monesterio y Jerez de los Caballeros conforman una ruta en la que iniciando
el rito de la mesa con el jamón ibérico y otros embutidos, se
puede también disfrutar de una rica y variada cocina de productos silvestres
como los espárragos trigueros, los cardos y las criadillas, todos ellos
abundantes, sanos y frescos en toda la serranía.
Platos
de caza variada y serrana como las perdices en aceite o el arroz de palomas
torcaces. En Fuente de Cantos, acompañar el cerdo con la chanfaina
de cordero.
Y
de la cocina del cerdo preguntar
por las setas con cerdo de Segura de León, el lomo al estilo templario
en Jerez y los guisos de manos de guarro en Higuera la Real. En
dulces, los del Convento de las Clarisas de Zafra y en Jerez de los Caballeros,
el bollo turco y los desenfados. Los vinos que sean del Raposo y Matanegra.
No
sería justo al terminar esta ruta, dejar de señalar otras zonas
extremeñas en las que el jamón, el buen jamón, es también
protagonista como los que podemos encontrar en la Sierra de Montanchez, Arroyo
de la Luz, Hervás, Baños de Montemayor y Piornal en la provincia
de Cáceres y en Barcarrota, Salvaleón y Olivenza, en la de Badajoz.
Información
obtenida de la Junta de Extremadura